No cambiaría nada, compadre, lo dejaría todo igual

En exclusiva para Satiraopinion

Entrevista a una voz y dos manos, -no de la misma persona- al actor y cantante cubano Ramoncitín Veloz
Por Satiraopinion


Ramoncitín Veloz

Para conversar con este multifacético artista cubano radicado en Miami, el Dire de la revista digital Satiraopinion, y yo, la Editora, instrumentamos un cuestionario que redacté, mientras él iba al encuentro de Ramoncitín Veloz, de quien es amigo personal.

Como es lógico –y muy marcado en el artista que también es Wilfredo- pues le hizo las preguntas escritas y después metía la cuchareta cada dos minutos, de manera que al llegarme el audio grabado para transcribir y publicar, me tiré de los pelos, me reí, me molesté por no respetar las “bien” redactadas preguntas meditadas antes por mí y por meter otros temas, de los cuales no estaba de acuerdo en tocar. Además a él le encanta la entrevista de preguntas y respuestas, y a mí, me gusta interpretar lo que dice el entrevistado.

En fin, una vez más me avengo a una lección aprendida hace mucho tiempo, casi al empezar mi profesión de periodista: disentir una vez del jefe, da la medida de ser inteligente y profesional; disentir dos veces, todavía da idea de coraje y fortaleza, pero hacerlo tres veces, te hace quedar como idiota porque el jefe es el jefe. Así las cosas, aquí va la entrevista tal cual el diálogo entre estos dos artistas.

Coralia Fernández y Ramón Veloz

No se puede hablar con un integrante de esta familia de artistas sin empezar por las raíces, por Ramón Veloz y Coralia Fernández, cuyos nombres han trascendido años, (pasando de un siglo a otro), gobiernos, políticos… ¿Qué recuerdas de tus abuelos y cuánto de ellos traes contigo?

“Tengo los mejores recuerdos de mis abuelos, fueron mis pilares, guías y hasta amuletos, cada vez que se me ocurría una barbaridad, me aupaban, me aconsejaban. Ellos eran muy familiares, tenían la casa siempre llena de gente, en “Rancho Veloz! como decíamos, todos tenían un cuarto, una cama, un plato de comida. Una familia super linda. Mis abuelos marcaron una etapa de mi vida que nunca se me va a olvidar, la etapa de decidir qué querría ser yo. “Decide lo que vas a ser”, me conminaban. Me ayudaron mucho Y mira, aquí estoy.

Ellos eran tan polifacéticos, que lo mismo podían estar en un bembé u oyendo música clásica, pues en los dos lugares disfrutaban.

Me enseñaron a respetar al público, a respetar el trabajo por encima de cualquier cosa y todavía hoy cuando salgo a cantar me encomiendo a ellos.

¿Te orientaron con respecto al canto?

Si, sobre todo mi abuelo, que me decía, “coge por aquí, no quiero que te equivoques porque yo me equivoqué”, pero como tenía 16 años a veces les hacía el caso del perro y me equivoqué también, pero siempre estaban ahí y me daban opciones.

¿Ramón comenzó en Los curros de Enríquez, en Santos Suárez?

Sí, y mi abuela Coralia con Clavelito, un cantante de aquella época que hacía décimas. Ella sabía mucho de las tonadas porque trabajaba en ello, mientras mi abuelo empezó cantando tangos, era muy bueno en eso. Después se hizo actor de radio, se conocieron y estuvieron juntos hasta que murieron, él un 16 de agosto, día de su cumpleaños, en que dijo “no quiero que me celebren el cumpleaños”, y mi abuela dos años después. No podían estar separados, ni siquiera en la muerte.

Ramoncito Veloz y Ramoncitín Veloz

Desde niño te desenvolviste en el medio artístico, tu padre Ramoncito Veloz y tu tía, Coralita , también destellaron entre estrellas cubanas de la música y el arte dramático, por no decir de tus contemporáneas Tahimí y Daidée y luego María Karla… ¿Puedes ahondar más en el universo particular de esta familia con tantos talentos?

Ahondar en la familia siempre ha sido un poco complicado, no me ha sido fácil, somos una familia muy respetuosa entre nosotros mismos, tanto en cuanto a la vida personal de cada uno como lo relativo a la profesión, nos damos consejos, nos preguntamos sobre cosas específicas, “qué tú crees de esto”, aunque estemos desperdigados por el mundo. Mipadre vive aquí, mi hermana Tahimí está en España, Daedée en Colombina, María Karla está aquí, mi papá también, mi tía Coralita en Cuba, aunque estamos desperdigados siempre estamos pendientes uno del otro, nos queremos bastante, fue lo que aprendimos. (Mira ahora mismo me está llamando papá, tengo que decirle que no lo puedo atender).

¿Es genético el canto en la familia? ?

No sé si es genético o aburrido, todo el mundo hace lo mismo, todos los varones nos llamamos igual, es algo aburrido, jajaja. Es un orgullo el nombre y el apellido de mi abuelo, pero también un gran compromiso.

Lo recuerdo cuando empezó el programa Palmas y Cañas después del 59 interpretando la música campesina clásica…

Sí, el cantaba la guajira de salón, que fue su marca, su impronta. Creo que ellos y toda la familia dejaron una marquita… los que cantamos tenemos similar timbre de voz, la manera de actuar también, Coralita en especial, algo nos distingue, eso puede ser bueno y también muy complicado.

Tus abuelos ¿fueron empirícos o estudiaron música?

Para nada, ellos fueron empíricos totalmente, creo que solo tenían sexto grado. Recuerda que habían nacido en los años 26 o 27 se aprendía a poner el nombre y “sale echando”. Él era de Marianao y ella, de Regla. Habaneros los dos.

Claro, pero la música criolla era muy fuerte…

Sí y estaba muy bien hecha y había mucho para hacer… Conocí la Isla por ellos. Siempre que podíamos viajábamos juntos y cada cual ponía su parte en lo que se presentaba al público, hasta yo que era el niño.Debían hacer un programa que se llamara la familia Veloz…

Hemos dado un recorrido amplio para caer en el meollo de la entrevista: ¿quién es y qué ha hecho para llegar hasta aquí Ramoncitín Veloz?

Para llegar hasta aquí he trabajo mucho y muy duro. Estudiar y no parar de estudiar nunca, todos los días inventarme una historia nueva, algo que he logrado estudiando y creyendo mucho en mí. Venir de una familia así es bastante complicado porque los demás te dejan el listón cada vez más alto y eso te obliga a crecer, a entregarte mucho más a tu trabajo. Y yo de jovencito, era voluble, me enamoraba de una novia que iba a estudiar Física Nuclear y ya yo quería estudiar Física Nuclear, aunque de Matemáticas no sé nada. Otra quería Medicina y yo decía que iba a ser médico y mis abuelos me dijeron, “Oye decídete por lo que vayas a ser y lo que decidas, pues ser lo mejor posible”, y eso es lo que he tratado. Cada vez que me subo a un escenario pienso e ellos y me digo, hay que hacerlo mejor y respeto mucho al público, entonces trato de dar lo mejor de mí, no hay trampas. Estudié música y después estudié actuación.

La música campesina no es tu fuerte, tú cantas más baladas…

Yo canto de todo, gracias a Dios, me bandeo bastante bien todos los géneros populares, pero la música campesina la canto porque me gusta, porque lo aprendí de mis abuelos, y la balada porque soy un hombre muy romántico, también los boleros. Sí creo que soy un cantante con bastante amplitud de géneros y eso me hace muy feliz y puedo ir de un género a otro y no aburrirme yo, ni que la gente se aburra.

¿Relaciones profesionales con tu papá?

Es mi mejor o peor crítico. Siempre me dice “hiciste esto mal, esto bien o regular”, aparte es mi maestro en muchísimas cosas, a él le agradezco todos los consejos que me ha dado, la posibilidad que he tenido de cantar con él, de actuar con él, y eso siempre es una escuela, pues tienes que ponerte a su altura. Él es un artista que ha dejado su huella en el cine y la televisión cubanas, el teatro… Ahora está jubilado, pero lo llevo a cada rato por ahí a cantar conmigo y actuamos y hacemos cosas. Hace poco hicimos algo para cine animado. Quiero hacer un show de tv con él, que estamos buscando patrocinio. Él y yo con algunos invitados. Mi padre escribió un libro titulado Conmigo en la distancia, que recoge una etapa de su vida, cuando se decidió a pedir asilo político en España en el año 1989, que recoge esa semana en que él y su esposa salieron y decidieron quedarse fuera de la Isla. Es un libro pequeño pero muy divertido, cómodo de leer y tiene otro en mente que también recoge algo de su vida sin ser autobiográfico. En eso está, escribe bien, se le da bien.

Sueños, realizaciones, proyectos… ¿La música o la actuación? ¿Es productiva tu etapa actual?

Sí estoy realizado. Estoy haciendo ahora mismo un trabajo tan fuerte, tan dinámico y divertido, como es un show diario en vivo que te ayuda muchísimo como actor. Leemos el guión unos minutos antes, luego surgen morcillas, y haces algo distinto, menos mal que los escritores son muy flexibles, eso te da un training tremendo como actor, aparte de que también cantamos. A veces llegamos y hay que ensayar un baile, que también lo hacemos. Eso es lo cotidianos y a mí, en esta etapa, que soy ahora un hombre de 52 años, me demuestra que tengo toda la energía del mundo para poder hacer esto, pues me dediqué durante más de 20 años solo a cantar y casi no actuaba. Después cuando me fui de Cuba a Europa, seguí cantando a Dios gracias, trabajaba con mi grupo, yeso me era fácil, pero cuando llegue a E.U tuve que compaginarlo todo. Pero como dice el dicho, lo que bien se aprende no se olvida, es como montar en bicicleta… Ahí también mi padre entró y me dijo “tienes que hacer esto así” y me ayudó a volver a coger el camino.

Nuestra revista es una publicación con corte de humor, ¿cómo te sientes tú haciendo sainetes humorísticos?

Me divierto muchísimo, la gente me ve y me dice qué cómico tú eres, pero nunca pensé que fuera tan gracioso, creo que el éxito está justamente en disfrutar y divertirse con lo que se hace.

Siempre tengo nuevos proyectos, siempre inventando una canción que después la boto y no la hago. ¿Eres compositor?Sí, pero no me gustan mis canciones, alguna gente las cantan, pero yo no. Uno va cambiando con los años. En realidad me cuesta trabajo. A veces, canto una canción que le hice a mi esposa u otra, pero no es lo habitual.

Tengo cuatro hijos, cuatro nietos y uno en camino… La vida te obliga a centrarte.

¿Qué es para tí Cuba, sus gentes, su cultura, sus barrios?

Cuba es un dolor en el alma, su gente la más divertida, la más feliz dentro de sus problemas. Su cultura inmensamente grande con miles de matices, suerte de haber sido tierra de pintores como Portocarrero, Lam; de músicos como Cervantes o Brindis de Salas; hasta pintores postmodernistas, grandes deportistas, músicos populares con una música en todos los estilos super bien concebida. …Grandes políticos... Sí, grandes políticos que no se han desarrollado… Creo que Cuba tiene una cultura única, para ser caribeña, una isla donde todo es fiesta, pachanga, diversión, y va más allá. Cuba ha viajado desde lo más grande y sublime hasta lo popular más reconocido, un ajiaco, como decía Don Fernando Ortiz…

¿Tienes muchos amigos en Cuba?

Ya no me quedan casi, nos hemos desperdigando, casi todos los míos o han emigrado o han fallecido, es complicado.

De los barrios de Cuba, de la gente, recuerdo muchos no trabajaban todo el tiempo y estaban todo el tiempo en el barrio..no se trabaja con la presión de estos países… Allá una vecina te dice, “oye hice frijoles, ven a buscar un poco”… otra, te pide sal…El barrio es así y hoy por hoy cuando encuentras por ahí a alguien del barrio, vuelves a engancharte, cuando ves a alguien con quien jugaste, te caíste a pedradas, a lo mejor fuiste noviecito dela hermana de uno…El barrio es una familia, mientras que ahora con las tecnologías estas, los teléfonos, no tenemos contacto.

¿Cuando saliste de Cuba fuiste para España?

Sí. Y allá la cultura es diferente, pero ya había estado yendo por 10 años y luego me instalé en Sevilla, y allí es como en Cuba, barrios iguales, la gente se divierte, tengo muy buenos recuerdos…Cantaba en un lugar que se llama Azúcar de Cuba y en diferentes sitios, hice muchas actividades, allá hay muchos cubanos.por todos lados. Hay un pingüino que es hijo de un gallo cubano, jajaja.

Tuve que trabajar como músico, una experiencia súper linda porque yo no tocaba guitarra desde que me botaron de la escuela de música. ¿? Por bueno no fue, no atendía, no iba a clases…Esto es aparte de uno, me hizo crecer como persona.

¿Qué crees de la cultura que se hace dentro de Cuba? ¿Se ha escapado el talento?, ¿No hay patrocinio?, ¿Se ha perdido o ganado la capacidad de creación?

Ya te dije que Cuba es para mí un dolor en el alma y como no soy masoquista me desligo de esos dolores. No hay pastilla que quite este dolor. Lo que se está exportando como cultura cubana, no creo sea la realidad de la cultura cubana. Obedece mucho a las circunstancias, al mercado y eso obliga a artistas a dejar de lado sus creaciones para vender. Pero la cultura cubana nunca va a morir porque el caldo de cultivo es muy grande. ¿Sufrir es crear? Puede ser, pero la creación en Cuba deja de lado el sufrimiento. Vamos a la música por ejemplo, ¿qué canción cubana es triste? Muy pocas y más tristeza de la que hay allá..y los músicos siguen haciendo música divertida, para bailar, para disfrutar…mulata y ven baila conmigo… porque es rico, porque somos isleños porque el Caribe nos baña y apachucha, como dice Marisela “somos los cubanos y el resto de la humanidad. Para entender a un cubano hay que ser cubano.

Ahora pende sobre los artistas un nuevo decreto sobre la cultura…¿cómo puede afectar eso a los creadores?

Mucho, a la cultura no la puedes encasillar, no puedes decirle al artista qué hacer o no, pero allá hay una dictadura totalitarista donde te dicen lo que tienes que cantar y hacer. A mí me lo decían para algunos eventos y actividades. Por cierto, en el año 53 Celia Sánchez colocó en lo alto del Pico Turquino un busto de Martí esculpido en bronce que brillaba y se hizo popular una canción que decía “un Martí que brilla en la montaña, un rubí, cinco franjas y una estrella”, luego, al triunfo de la revolución, los mismos autores cambiaron a Martí por Fidel y mi abuelo grabó esa canción y así quedó para la posteridad.

Si tuvieras la posibilidad de “arreglar” algo en tu historia, qué sería ese cambio y cuáles las expectativas que te propiciaría?

No cambiaría nada, compadre, lo dejaría todo igual, nunca me he arrepentido de nada, he hecho barbaridades, soy como soy, tengo 50 años, medio siglo…Si pudiera cambiar algo, tal vez estudiaría más sin perder el tiempo, a lo mejor, porque podía haber ganado en muchas cosas.

Toco guitarra y no lo hago bien, pero es la que estudié; el piano para componer y hacer algunas cositas. Mi esposa Elenita toca flauta, una gran música también. Es lo mejor que me ha pasado a mí en mi vida, es una historia de amor, rara, diferente, fuimos novios 20 años atrás, nos separamos sin pelear, sin discutir, creo que porque no nos comunicamos, no entendimos lo que quería cada uno, pero seguimos trabajando juntos en el mismo grupo. Ella se casó, yo me casé, y a los veintipicoaños nos encontramos otra vez y era como si no hubiésemos dejado de vernos nunca y ya. Una gran mujer que cuido y quiero muchísimo. Lo mejor que me pudo pasar en este país, en un momento de mi vida en que había perdido hasta contacto con mi madre, mis hijos, y con ella recuperé toda mi familia, un pedacito de mi vida.

Ahora cuidan a una nieta…

Mila es la nieta, la niña de la vejez, estamos con ella todo el tiempo, es una inyección constante de vida, y me alegro cuidarla porque a mis hijos los criaron sus abuelos y son hoy personas de bien, trataremos de hacer lo mismo con Mila.

Ramoncitín ahora mismo es…

Un hombre muy feliz, un tipo muy feliz.


 

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